Francia suspende la suba de los combustibles ante las protestas de los «chalecos amarillos»
El primer ministro de Francia, Edouard Philippe, anunció que suspende durante seis meses el impuesto sobre los carburantes, en un intento de resolver la crisis con los 'chalecos amarillos'.
El gobierno de Francia anunció este martes que suspenderá durante seis meses la subida del impuesto a los carburantes y congelará los precios de la luz y el gas durante el invierno como respuesta a las intesas protestas de los «chalecos amarillos».
«Ningún impuesto merece poner en peligro la unidad de la Nación», dijo el primer ministro Edouard Philippe al hacer el anuncio en televisión.
«Hay que estar sordos» para «no escuchar la cólera» de los franceses, agregó.
« La colère qui règne dans le pays vient de loin. Elle a longtemps couvé, elle est souvent restée muette par pudeur ou par fierté. Elle est aujourd’hui exprimée avec force.
Cette colère, il faudrait être sourd ou aveugle pour ne pas la voir ni l’entendre. » @EPhilippePM pic.twitter.com/HEOS1tetlW
— En Marche (@enmarchefr) 4 de diciembre de 2018
Según dijo las medidas se acuerdan después de consultar «a los interlocutores sociales, a los representantes locales electos, a las asociaciones, a los parlamentarios, a los funcionarios de todos los partidos» así como «a los franceses y a sus representantes».
El ministro también se refirió a la nueva jornada de protesta que está convocada pra el sábado 8 de diciembre y advirtió que «el Ministerio del Interior utilizará todos los medios para mantener el orden».
Las movilizaciones en Francia comenzaron el 17 de noviembre, cuando alrededor de 300.000 personas se unieron al movimiento de los ‘chalecos amarillos’ y salieron a la calle a protestar por la subida del precio del combustible, previsto para el 1 de enero.
Las protestas desembocaron el pasado sábado, mientras el presidente Emmanuel Macron estaba en Argentina participando del G-20, en violentas manifestaciones en París y otras ciudades con incendios de automóviles, saqueos de comercios y vitrinas rotas.
La demanda inicial de los manifestantes era la supresión de esta tasa a los carburantes y con el correr de los días han sumado reivindicaciones como el aumento del salario mínimo, una reducción general de los impuestos, una subida de las pensiones y la restauración de un impuesto al patrimonio de los más ricos, entre otros reclamos ante el alto costo de vida en Francia.
Benjamin Cauchy, uno de los representantes de los chalecos amarillos dijo a la AFP que «los franceses no quieren migajas», y calificó a la decisión del gobierno como «insuficiente».
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